Fijación y forestación

una tarea de ayer y de hoy

Diversos fueron los métodos utilizados por el fundador para forestar las dunas. En una primera etapa se realizaron dameros de 10 metros por 10 metros, con espartina ciliata, especie nativa, que con sus raíces profundas va entrampando los sedimentos inmovilizándolos; en el centro se plantaban leguminosas y gramíneas que no solo contribuían a la fijación sino que enriquecían el suelo.

Mas tarde el abrigo de las acacias trinervis, especie originaria de Australia las  forestales alcanzaron su óptimo desarrollo; se plantaban 3 acacias formando lo que se llamaron “niditos” y en el centro se colocaba por ejemplo, un pino, que protegido de los vientos fijaba sus raíces al suelo. Finalmente el “tubo de aireación” inventado por don Carlos en la década del 50 consolidó el crecimiento de las especies que se producían en el vivero local. Consistía en un tubo de cartón embreado, de unos 50 cm de largo, en el que se colocaban los pinos cuyas raíces en lugar de crecer en forma circular como lo hacían en las macetas, lo hacían verticalmente, otorgándoles mayor estabilidad cuando eran transplantados al sitio definitivo.

En la actualidad además de continuarse la tarea de forestación para reemplazar especies añosas, se realizan trabajos de “enquinchados” en playa con la finalidad de regenerar las dunas costeras; estas barreras de álamos con diversas orientaciones permite atrapar arena de modo tal que quedan sepultadas completamente siendo reemplazadas por otras nuevas que cumplirán idéntica función logrando la recarga de arena a la playa cuando soplan vientos del noroeste.


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