Nuestros principales atractivos naturales.
Playa
Se ha producido cambios importantes en su morfología como resultado de procesos erosivos naturales acompañados por acciones humanas que provocaron alteraciones significativas. Las políticas ambientales, en otros tiempos agendadas en los ítems finales, comienzan a cobrar importancia en la región y más aún para las ciudades costeras que ven afectado su principal recurso.
Villa Gesell inició un proceso de cambio. El cierre de la Avenida Costanera, la demolición de las construcciones de cemento en playa y el emplazamiento de nuevos balnearios de madera en su lugar, menor densidad edilicia y una oferta de servicios integrales en playa, son algunas muestras del camino que se plantea. Durante esta temporada todavía convivirán ambas construcciones.
La playa sigue siendo la protagonista y las hay para todos los gustos; aquellas amplias, con dunas de las localidades del sur, en las que resaltan sus características naturales, que invitan a descansar; las de zona centro, en las que se concentra la mayor cantidad de público, con su ritmo bullicioso, juvenil y una amplia gama de servicios; en zona norte, playas apacibles, familiares, en las que es habitual la práctica deportiva.


Dunas
Nuestro paisaje originario, de vital importancia en la conservación de la dinámica costera, junto con los vientos de los sectores norte y oeste aportan sedimentos la playa manteniendo su equilibrio.
Su función como captadoras del agua de lluvias que recarga las napas subterráneas garantiza la sustentabilidad de dicho recurso. Como paisaje posee matices increíbles; dunas vivas cuyos perfiles varían por el viento, dunas fijas con vegetación autóctona que las tiñen de grises, verdes, ocres y amarillos, imponentes cadenas sólo interrumpidas por lagunas de agua dulce.
Para disfrutar caminando, a caballo o en vehículos doble tracción en los sectores permitidos, se recomienda ir acompañado de algún guía local que conozca bien el terreno.
Bosque
El resultado del tesón de hombres como Carlos Idaho Gesell, Rico en Mar de las Pampas o Astengo Morando en Mar Azul, que soñaron con transformar esas dunas que parecían desérticas en urbanizaciones con frondosos bosques frente al mar.
Resulta difícil imaginar que alguna vez el paisaje no fue así; pinos, acacias, álamos y aromos, el canto de las aves que acompañan, los tonos de verde… la vegetación es parte de la ciudad pero expone su belleza al máximo en algunas áreas que se protegieron a tal fin y en las localidades del sur en las que el bosque es parte de su identidad.