Nuestra ciudad no ha estado ajena a los avatares políticos de un año eleccionario.
Después de doce años de gobierno bajo el mismo signo, un cambio decido por la comunidad, nos depara un nuevo rumbo a transitar durante los próximos cuatro años, con la esperanza de seguir creciendo como ciudad, de mejorar la calidad de vida de los residentes y de optimizar los servicios que se brindan a los visitantes.
La transición a las puertas de la temporada implica un gran desafío; seguramente se vislumbren obras inconclusas y algunos temas trascendentes aguarden definiciones de fondo, las que se tomarán una vez pasados los meses de verano.
Aún así, como ciudad cuya principal fuente de ingresos es la actividad turística haremos lo posible para brindarles lo mejor entendiendo que priorizar la satisfacción de quienes nos visitan sigue siendo lo más importante.